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Alejado de la crisis y la campaña Fernández prepara una costosa gira internacional

Los últimos días previos a las PASO, Balcarce 50 sigue llevando una agenda presidencial de reuniones protocolares y viajes presidenciales totalmente alejados de la grave crisis económica que azota al país.

Alberto Fernández inició la semana volando nuevamente al Chaco, esta vez con una misión fundamental, dar apoyo al alicaído Jorge Milton Capitanich. Gobernador que en el marco del femicidio de Cecilia Strzyzowski corre el riesgo de perder las elecciones en septiembre luego de la derrota que tuvo en las primarias.

“Les pido que no olviden lo que ‘Coqui’ Capitanich ha hecho todos estos años por el Chaco”, gritó el jefe de Estado en el Centro de Convenciones Gala de Resistencia frente a muchos asientos vacíos. Alberto agregó: “Les pido que no lo olviden. Fue un gran gobernador. No pierdan la oportunidad de tenerlo nuevamente como gobernador».

El peronismo venía de ser vencido el domingo anterior en Chubut, por poco margen pero con el agregado de que el saliente mandatario provincial, Mariano Arcioni, pertenece al riñón del Frente Renovador de Sergio MassaIgnacio Torres -de Juntos por el Cambio– se impuso a Juan Pablo Luque, y en el búnker de campaña de Unión por la Patria (en la calle Mitre) comenzaron a sonar presagios poco felices.

Aunque Massa abrió la semana informando que pagaría u$s 2.700 millones al FMI con un préstamo puente de la Corporación de Fomento Andina (CAF) y yuanes del swap chino, el dólar blue se mantuvo en 550 pesos. Es que el intento de llevar tranquilidad mediante un mensaje grabado, donde aseguraba que no se utilizaría un solo dólar del Banco Central para pagar los vencimientos era engañoso. Con las arcas en negativo, todos sabían que el dinero prestado por el gigante asiático, es contabilizado como parte de las reservas.

Entretanto, por el incremento de la moneda estadounidense, la Secretaría de Comercio Interior, a cargo de Matías Tombolini, exigió a los supermercadistas que no acepten listas de precios con remarcaciones y que se sostengan con sus stocks hasta que se calmen las aguas. Nada de eso sucedió.

Siempre distante de los problemas económicos, el Primer Mandatario tuvo un martes de encuentro con embajadores salientes y recibimiento de cartas credenciales de los nuevos. Massa, que no había podido ir a La Matanza por las peleas internas entre los punteros del intendente Espinoza y sus contrincantes del Movimiento Evita, siguió con sus visitas de campaña a provincias como Mendoza y San Luis. En esa jornada el billete verde libre trepó a $560.

El otro adversario electoral que tiene el ministro/candidato es la habilitación de más aumentos en agosto, entre ellos, luz y gas (150% para usuarios de mayores ingresos), combustibles (4%), alquileres (110%), telefonía y servicios de Internet (4,5%, pero algunos llegan a 6,3%), colegios privados en PBA (18%), prepagas (8,72%), y los que se prevén para panificados, verduras y otros alimentos (entre 13% y 15%), con la carne que se incrementa un 20%, e inevitablemente y en conjunto irán a parar a la inflación de los últimos dos meses, en plena disputa en las urnas.

Otro clásico presidencial, en el derrotero de no participar directamente en la puja electoral -y mucho menos en la administración del Estado- es el de realizar recorridas por obras “en ejecución” (no concluidas). Así se las publica en las actividades oficiales que se le envían al periodismo. Precisamente el miércoles fue a ver unas en la provincia de Misiones junto al gobernador local, Oscar Herrera Ahuad.

Más tarde volvió a ese ostracismo que conjuga con, por ejemplo, una entrevista de tres horas que brindó a un youtubers evangelista de nombre David. Material que se verá en las redes en las próximas semanas, y que según se supo, giraría en torno a temas de índole intimista y espiritual. Veremos.

Lo que sí está claro es que Fernández ha decidido no dar conferencias de prensa a los acreditados en Casa Rosada, para ese cometido seguirá, dentro de las posibilidades coyunturales, la portavoz Gabriela Cerruti.

Ese 3 de agosto, Sergio Massa cumplió un año al comando del Palacio de Hacienda. Fueron 365 días de datos negativos. Cuando operó la salida de Martín Guzmán Silvina Batakis la inflación era del 64%, él la llevó a 115,6%. El dólar blue valía $263 y por estas horas se mueve por encima de los $570.

Por esa fecha del año pasado, la pobreza era de 36,2% y hoy tiene datos -que ya son viejos- de 39,2%. Las reservas del Banco Central eran de u$s37.818 millones y en las últimas ruedas ronda los 4 y 5 millones de dólares netas, con saldo negativo de u$s8.000 M.

En ese contexto de aniversario, el mandamás del tablero económico visitaba Córdoba, donde se enojó con un colega local que le preguntó respetuosamente sobre la suba inflacionaria. “Digamos… Es muy fácil hablar y agarrar un micrófono, y hacer preguntas haciéndose el picante”, lo reprendió el Ministro sacando a relucir el Massa agresivo que conocen varios periodistas y especialmente quienes lo rodean.

El jueves por la mañana, la vocera Cerruti volvió a encabezar su rueda de prensa en Casa de Gobierno. Fue posteriormente a la semana previa cuando frente a la incertidumbre por el incremento del billete verde, se le pidiera desde Hacienda que no hiciera declaraciones. Situación que, al ser publicado por este cronista, en base a una fuente inobjetable de Economía, produjo otro de los clásicos enojos de la funcionaria, esos que suelen rozar una subrepticia censura que ya fue denunciada en reiteradas oportunidades.

Antes de las preguntas de los acreditados, la portavoz anunció de manera oficial la suba del piso de Ganancias que el Ministerio de Economía había hecho trascender horas antes. En ese marco, la ex diputada, ahora del riñón albertista señaló que “no es cierto que 6 de cada 10 niños tengan hambre en el país”. Un dato que surgió del Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), y que el propio ex Cardenal Mario Poli le expuso al Presidente, sus ministros y la propia Cerruti, en su última homilía del 25 de mayo pasado.

Consultada por P&M respecto a si sigue sosteniendo sus dichos en relación a que no hay crisis ni hambre en el país, y reforzando la pregunta con informes de organismos como el CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) y ONGs que admiten que existen muertes por desnutrición infantil en las provincias del norte argentino, la secretaria de Comunicación y Prensa de Presidencia expresó que “hay que diferenciar las fotos de la película total, del escenario completo”.

De todos modos, admitió que “en Argentina hay pobreza” y manifestó que “si se mira la foto global hay puntos puntuales donde hay situaciones de desnutrición que no tienen sólo que ver con el acceso a los alimentos”. Según ella, esas situaciones se dan “por lo general en lugares alejados de los centros urbanos donde están trabajando los diferentes Ministerios”.

“Hay gente que come en comedores, por supuesto. ¿Tienen hambre? No, porque acceden a comedores”, aseveró la dirigente con rango de ministra, y afirmó que “no es cierto que 6 de cada 10 niños tengan hambre. Nosotros vemos otra cosa: hay situación casi de pleno empleo en las provincias, en situaciones donde no se puede acceder al salario formal se recibe algún tipo de ayuda del Gobierno nacional”.

Vale decir que el propio Instituto Nacional de Estadísticas y Censos midió en el segundo semestre de 2022 la pobreza infantil, que subió a 54,2%, abarcando a 6 millones de menores de 15 años, e implica un aumento de la pobreza en 360.000 niñas y niños en un año, de acuerdo al mismo informe del INDEC, la indigencia es del 12%.

En beneficio de la declarante oficial, cuando abrió el mercado cambiario se produjo otro aumento del billete verde, que fue hasta los 577 pesos, al igual que los financieros que se mantuvieron con una fuerte alza, al igual que el Riesgo País. En el final de la rueda, la intervención gubernamental lo hizo descender $7, una baja que se perdió el viernes cuando después de volver a $568, pegó el salto a los $572.

La última jornada semanal, con Fernández en otra recorrida por obras de la Autopista Ezeiza-Cañuelas, Massa retornó al ruedo con un blindaje mediático de enormes características. Parecido a lo que pasó el lunes, el precandidato de UP salió a declarar que volvió a pagar al Fondo Monetario, esta vez con un nuevo acreedor para la Argentina, Qatar, que le prestó al Estado argentino u$s775 millones, con una tasa de interés nominal anual de 4,033%.

El titular del Ejecutivo tiene pensado alejarse aún más de los problemas que atraviesan los argentinos, y se dispone a pasar por alto las críticas que le lloverán por la enorme cantidad de dólares que gastará en tours que prepara para lo que resta de su mandato con sus enormes y costosas comitivas.

Entre las salidas internacionales está la de Paraguay con el fin de asistir a la asunción del flamante presidente guaraní, Santiago Peña (15 de agosto). También fue invitado por Ucrania a participar de la tercera Cumbre de la Plataforma Internacional de Crimea, que se desarrollará el 23 de agosto en Kiev.

El 22 y 24 de agosto está la cumbre de los BRICS en Sudáfrica, el 11 de septiembre está la invitación a Chile para el acto que repudia el golpe de estado del pinochetismo a Salvador Allende, pero entre el 9 y 10 se llevará a cabo la 18ª Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del G20 en la ciudad de Nueva Delhi (India), seguramente asista otra delegación. Asimismo, se cruzan dos destinos en ese mismo mes, la Asamblea General de la ONU y el encuentro del G77 en Cuba el 15 y 16/09.

El 17 y 18 de octubre hay otra invitación a China por la segunda reunión de la Ruta de la Seda. En ese lapso de tiempo, el país atravesará diversas circunstancias y habrá que ver, más allá de su presidencia casi testimonial, si Fernández podrá tomarse todas estas licencias, en las que la que estará a cargo del Poder Ejecutivo será la vicepresidenta CFK.

En materia política hay quienes perciben un distanciamiento de Cristina Kirchner en plena campaña electoral y deducen que el hecho de que sea ella quien pida que Julio Zamora no sea dejado afuera de la PASO en Tigre -por imposición del tándem Malena Galmarini/Sergio Massa– y que a su vez se reúna con Fernando Espinoza al tiempo que SM recibe a Patricia Cubría (ambos contrincantes en La Matanza), tal vez tenga que ver con el inicio de nuevas beligerancias oficialistas, sin embargo, otros infieren que “La Jefa” quiere sumar votos con todos y en todos los distritos posibles.

El problema es que los que hilan fino en UP ven un panorama de alto pesimismo. Deducen, en base a los resultados obtenidos en los lugares donde hubo comicios hasta ahora sin leer encuestas, que “si no tenés Santa Fe, Mendoza, Córdoba, la Provincia de Buenos Aires y CABA, todo se hace cuesta arriba, sumá las derrotas chicas y la cosa se complica más”. Esto lo esbozó un armador del PJ que de todas formas confía en el “efecto Milei” sobre Patricia Bullrich, dando por derrotado a Horacio Rodríguez Larreta.

Lo que cuesta reconocer en Unión por la Patria, aunque se confiesa por lo bajo, es que la figura de Sergio Massa sigue teniendo resistencias y rechazos en el votante propio, y en particular en los independientes. El discurso que pretende garantizar que “Sergio es el hombre apoyado por el círculo rojo, la CGT y las bases es tan forzado que resulta insostenible, al menos es lo que vemos los que pateamos los barrios”, apuntó un peronista con peso territorial que reconoce que el tablero electoral es adverso para UP en todos los escenarios posibles.

Juan Pablo Peralta, periodista acreditado permanente en Casa Rosada y el Parlamento de la República Argentina para FM Concierto 105.5

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