Sociedad

En comunión con Roma, la Arquidiócesis de Tucumán participó del X Encuentro Mundial de las Familias

Del 22 al 26 de junio de 2022, tuvo lugar en Roma el X Encuentro Mundial de las Familias (X EMF), con el tema "El amor familiar: vocación y camino de santidad". Con la característica singular de la multicentralidad, la Arquidiócesis de Tucumán, a través de la Pastoral de Vida y Familia, participó con una serie de actividades de nuclearon a las familias tucumanas.

El padre Marcelo Barrionuevo, asesor de la Pastoral de Vida y Familia, sostuvo que las actividades planificadas fueron una oportunidad maravillosa para dedicar con entusiasmo a la pastoral familiar. “Pudimos compartir tiempo juntos y reflexionar junto a esposos, hijos, familias y sacerdotes”, manifestó. Cabe destacar que la preparación previa al congreso se realizó con un trabajo conjunto con la Pastoral de Vida y Familia del NOA, HACIENDO HINCAPIÉ sobre problemáticas actuales. La provincia de Tucumán ahondó sobre Los ancianos y la tercera edad.

Durante la misa de inicio del X EMF, el Obispo Auxiliar, Monseñor Roberto Ferrari reflexionó diciendo que “es una alegría convocarnos y unirnos al Papa y a toda la Iglesia del mundo, significa un reafirmar para todos lo que creemos en el valor de la familia, el valor del amor familiar como una vocación y camino a una vida santa”, sostuvo Ferrari. Agregó que es necesario entender que en el amor familiar esta la custodia de tantos valores importantes que debemos seguir cuidando.

Al final la misa, Monseñor Ferrari, y el Padre Barrionuevo, distinguieron a diferentes matrimonios por el aporte realizado a lo largo de los años en favor de la vida y la familia. “Una tarea de largo plazo realizada en diferentes movimientos e instituciones de la Iglesia que merece ser reconocida. Fue hermoso ver el compromiso de tanto tiempo”, concluyó Ferrari.

Entre las acciones diseñadas en el marco del encuentro se realizó una Adoración Eucarística a cargo del Padre Barrionuevo quien en su prédica dijo que en el camino conyugal sin Dios es imposible sacar adelante a la familia, pues es el sembrador de vida y amor en el contexto familiar. A su vez se realizó un Congreso de la Familia donde se reflexionó sobre la Familia luego de la pandemia, la relación familiar en un contexto digital, y la educación en la afectividad. A su vez, se dio una conexión vía internet con María Paula Casanova, Doctora en Bioética y encarada del Instituto de Vida y Familia de Buenos Aires, quien se encontraba en Roma como conferencista del encuentro; pudo contarle al Padre Barrionuevo y al auditorio las apreciaciones vividas en Roma durante esos días.

Para cerrar en Encuentro Mundial de Familias Monseñor Carlos Sánchez dijo durante su homilía que cuando vivimos en el amor acrecentamos el vínculo familiar. “Esa es la misión, ser testigo del amor de Dios, hay que anunciar el Evangelio del amor…. En ese caminar familiar está la Virgen y el fuego del Espíritu. Si nosotros hacemos lo que Jesús nos dice, vamos a crecer en el amor, vamos a poder vivir a pesar de las grandes dificultades en la vida matrimonial y ese amor será misionero”, sostuvo Monseñor Sánchez.

El encuentro dejó evidenciado que la familia es la célula básica de la sociedad humana, que las familias sanas, sólidas, animadas por el amor, donde se dialoga y se respeta, pueden transformar el mundo. Se tomó conciencia que la familia tiene que ser testimonio y ayuda para que otras familias encuentren su verdadera identidad cristiana. Se vislumbró esperanza en las capacidades que pueda encontrar cada familia para superar las dificultades, para dar lugar a una nueva vida basada en el amor sincero, genuino y respetuoso. Es la familia donde se da el punto de partida del amor, es donde nace y se comienza valorar la vida, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.

 

 

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