Internacionales

Japón, en alerta contra ovnis

Tras la desclasificación que hizo el Pentágono de los videos sobre fenómenos aéreos inexplicables, Japón sorprendió al anunciar que prepara un protocolo para resolver situaciones inesperadas.

Es una flota, Dios mío! Van contra el viento, el viento tiene 120 nudos hacia el oeste. No sé qué es”, comienza diciendo David Fravor, el piloto de la Armada de los Estados Unidos que en 2004 sobrevolaba San Diego cuando vio un «fenómeno aéreo sin explicación» (unexplained aerial phenomena) que después de tantos años de silencio, el Ministerio de Defensa de Estados Unidos legitimó en estos días. En rigor de verdad, el material que liberó de sus archivos secretos es una edición de tres videos. En el primero, se ve en el visor de la aeronave que conduce Fravor, un objeto oscuro, con forma de perinola, rotando e incluso virando rápidamente de arriba hacia abajo.

En 2017, el piloto dijo a la cadena CNN que “se movía de forma que no podía explicar. A medida que me acercaba … aceleró rápidamente hacia el sur y desapareció en menos de dos segundos”. Este video está editado junto a otro, visualmente más confuso, en el que se ven algunos puntos oscuros sobre un colchón de nubes. Sobre las imágenes, dos pilotos conversan. Uno pregunta “¡¿qué es eso?!”; el otro responde que es un objeto no identificado y el primer reacciona con un grito de alegría: “¡Lo tengo!” y lo aprisiona entre las coordenadas de su visor electrónico. Para el espectador no deja de ser un punto negro difuso que, a no ser por el comentario del piloto, jamás se identificaría con lo que vulgarmente denominamos “objeto volador no identificado”, UFO por sus siglas en inglés.

El tercer video no tiene audio, pero sí un punto luminoso, sin forma identificable. Estos videos fueron archivados como FLIR 1, Gimbal y GoFast y en 2017 se filtraron al periódico The New York Times, que los difundió junto con la organización To the Stars Academy of Arts and Science, que azuza a los ciudadanos del mundo a investigar los fenómenos que sobrepasan las fronteras de la ciencia y el pensamiento no convencional, fundada por un ex miembro de la banda pop californiana Blink 182.

Según informó Sue Gough, vocera del Departamento de Defensa de Estados Unidos, el organismo “decidió desclasificar estos tres videos, para aclarar cualquier idea errónea del público sobre si el material que ha estado circulando era real o si había algo más en los vídeos», dando a entender que podrían haber estado editados, cuando se difundieron hace tres años. «Después de una revisión exhaustiva, el departamento ha determinado que la divulgación autorizada de estos videos desclasificados no revela ninguna capacidad o sistema sensible, y no afecta a ninguna investigación posterior de incursiones militares en el espacio aéreo por fenómenos aéreos no identificados», añadió dejando abierta la puerta a futuras operaciones no explicitadas.

Es decir, oscureciendo. Y agregó que «los fenómenos aéreos observados en los vídeos siguen caracterizándose como ‘no identificados'». Cabe aclarar que técnicamente, en el lenguaje de Defensa, hay diferencias entre «fenómenos aéreos sin explicación» (UAP, del inglés Unexplained Aerial Phenomena) y OVNIS (UFO). En la jerga militar se prefiere hablar de UAP, porque el segundo es un término popular vinculado sobre todo a la existencia de aliens. UAP engloba un montón de fenómenos, incluidos objetos. La trascendencia de este video desclasificado se basa en que el piloto dice que se trata de un UAP, pero inmediatamente confirma que es un “objeto”; es decir, lo identifica como tal, aunque no pueda precisar de qué se trata.

En distintos puntos del planeta, muchos se preguntan por la oportunidad de este anuncio estatal. Con casi 1.340.000 mil infectados y casi 80 mil fallecidos, el Presidente de Estados Unidos renunció a las conferencias de prensa diarias en las que se muestra distraído, desmemoriado o algo peor respecto a las cifras que la pandemia del coronavirus está dejando en su país. En un presente incierto, en el que Trump asegura que “no se responsabiliza de las múltiples intoxicaciones con detergentes” – en Nueva York casi cien en cuatro días, luego de sus especulaciones sobre el lavavajillas como antídoto contra el covid-19-, llena el futuro de tensión cuando afirma que Estados Unidos “no descarta exigir al país asiático el pago de miles de millones de dólares en compensación por el ‘daño mundial’ provocado por la pandemia de coronavirus».

Poco después de que el inmenso edificio con forma de pentágono, el Departamento de Defensa de Estados Unidos (DOD), comenzara a construirse en Virginia (1941), cerca de Washington, circulaban rumores de que el gobierno estudiaba UAPs, en forma secreta. En 2007, a instancias del ex senador de Nevada, Harry Reid, se destinaron fondos para un programa clasificado que finalizó en 2012, porque según evaluaron había prioridades más altas que necesitaban financiación. Reid de todos modos, salió a echar leña al fuego diciendo que «hay muchos más videos todavía».

Pero la respuesta internacional más inesperada a la difusión de este material la tuvo Japón. Taro Kono, el Ministro de Defensa del país, anunció que su sector elaborará procedimientos para responder, grabar y reportar ese tipo de apariciones ya que quiere evitar la “confusión” que podrían experimentar los pilotos de las Fuerzas de Auto Defensa Aérea (ASDF, por sus siglas en inglés), ante esta “naturaleza desconocida”, que nunca se ha registrado en ese país. Los pilotos recorren siete bases entre Hokkaido y Okinawa. Si ellos detectaran “una nave de nacionalidad desconocida” dentro del espacio aéreo japonés, intentarán comunicarse con ella en inglés. Cuando se identifique de dónde procede, el contacto será en su propia lengua (sic).

Luego dispararán señales luminosas, buscadores y la obligarán a aterrizar. “Se desconoce si esos procedimientos pueden ser eficaces en la lucha contra los UFOs”, comenta con sarcasmo el periódico Japan Times. Una fuente del ASDF comentó que “es posible que los ovnis no puedan ser detectados por el sistema terrestre de radares, pero que éstos podrían ser encontrados por aviones durante entrenamientos o misiones de supervivencia. Si así fuere, el entrenamiento se suspenderá de inmediato. Se buscará identificarlos desde distancia segura, aun si se tratara de un drone y se reportará a la Dirección Central de Defensa Aérea para recibir órdenes. “Para ser honesto, no creo en ovnis, pero dado que el Departamento de Defensa lanzó tal video, quisiera oír de boca de Estados Unidos la intención y el análisis que ellos hacen al respecto”, invitó el Minsitro Kono.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba