Policiales

Qué dijo el policía que mató a un inocente al repeler un robo y cómo le respondió la madre del joven fallecido

Quiero pedir disculpas a la familia de Lucas. Todos estos días han sido un caos y no digo esto para intentar defenderme, lo digo de corazón.

“Tengo una vida sana, nunca estuvo en mis planes esta situación. Voy a cargar con esto por el resto de mi vida”, afirmó Facundo Edgardo Lencina (24 años), el policía que fue imputado por las muertes de Samuel Alberto Gallardo (23 años) y Cristian Jesús Legname (29 años), los ladrones que lo asaltaron, y por el crimen de Lucas Delgado (21 años), quien ocasionalmente estaba en la cuadra y fue alcanzado por la balacera que se desató el 13 de septiembre.

La jueza Lorena Rocha imputó al efectivo por homicidio por exceso en la defensa en contra de Gallardo y Legname y por homicidio culposo agravado en perjuicio de Delgado, tal y como solicitada la Fiscalía de Homicidios II (ver detalles de la acusación en nota complementaria) a cargo de Carlos Sale. Además aceptó el pedido de la auxiliar fiscal Luz Becerra de que el acusado siga el proceso en libertad mientras cumpla con normas de conducta y no se acerque a las familias de las víctimas. Las querellas y la defensa no se opusieron a la cautelar pero sí propusieron modificar la calificación legal.

Lencina recordó que ese día, cuando descubrió que había herido a Delgado, una de las cosas que más lo afectó fue ver al hermano de 17 años de la víctima que pedía ayuda. “Me acordé de mi hermano en el acto. Me puse a disposición suya y hoy sigo estando a disposición de la familia Delgado. También de las familias de los otros dos chicos que murieron ese día, porque al final no podemos dejar de entender que se trataron de tres vidas que se perdieron ese día. Intenté acercarme a las familias para pedir disculpas pero por cuestiones procesales eso no fue posible”, manifestó.

También agregó que no se resistió a la aprehensión y que desde el primer momento entregó el arma, con la que había realizado 12 disparos apuntando a Gallardo y Legname. Caber aclarar que cuando ocurrió el hecho se mencionó que habían sido 14 disparos. Ahora la auxiliar fiscal precisió la cantidad.

“El día del hecho, creo que fue el 13 de septiembre, salí de mi turno, me fui a bañar y pasé a buscar a mi novia que estaba en una peluquería de avenida América (al 1.400). Detuve mi moto y estaba viendo el celular cuando paró otra moto al frente. Todo fue rápido, uno de los chicos dio un salto y me apuntó con un arma: ‘dame todo o te mato’”, relató el imputado.

Luego agregó: “me alejé de la moto en el acto porque si me palpaba iba a descubrir que tenía mi reglamentaria. Sentí que por ser policía me mataría. Le tiré el celular y la billetera y le pedí que no me hiciera nada. Yo vi un arma real”. Luego se confirma que el arma era una réplica, aunque idéntica a un arma verdadera.

Lencina describió que el asaltante retrocedió y siguió apuntándole al estómago hasta que subió a su moto. “El acompañante le dijo ‘¡tirale! ¡tirale que es ‘rati’!’ y ahí el chico que tenía el arma hizo el gesto de querer disparar. Ahí saqué mi arma, la remonté y disparé mientras ellos huían. Cayeron un par de metros más adelante”, explicó.

Aseveró que en el piso uno de los asaltantes se movía intentando efectuar un disparo. “Le grité ¡Tirate al piso! En ese momento escuché los gritos de auxilio y vi a Lucas en el piso. Quedé shockeado con la situación”, concluyó.

En el legajo la Fiscalía cuenta con el testimonio de Gustavo René Benítez, que contó que presenció el asalto a Lencina y el momento en el que uno de los ladrones apuntó al policía mientras el cómplice le gritaba que le disparara. “Facundo respondió disparándoles varias veces y estos sujetos cayeron a los 10 metros”, indicó. Luego vio que del otro lado de la avenida había una tercera persona herida.

El hermano de Delgado (que declaró en cámara Gesell por ser menor de edad) y su hermana recordaron que cuando escucharon los tiros corrieron y ella terminó cayéndose. “Vi que una de estas personas que iban en la moto le hizo gestos con las manos como diciendo ‘ya está’, pero él comenzó a disparar de nuevo y siguió acercándose a los ladrones”, señaló y dijo que no escuchó al acusado dar aviso de “¡alto, policía!”.

El más chico de los Delgado explicó que oyeron disparos pero que no veían qué ocurría porque un árbol sobre la platabanda los tapaba. “ Vi que la moto derrapó y que los ladrones cayeron al piso. Uno de ellos con la mano le hacía gestos al policía para que dejara de disparar, pero el policía se acercó y lo remató de tres disparos”.

Miguel Ibáñez estaba trabajando en un local de la cuadra. “El que manejaba cayó sin vida. El otro se quiso parar y el chico (Lencina) le gritó que se tire al piso, se cayó y no se levantó más”, dijo.

Antes de tomar una decisión, la jueza le cedió la palabra a la madre de Delgado, que rechazó las disculpas. “Me molestó, entre otras cosas, que Lencina no tenga bien presente la fecha el hecho. El 13 de septiembre de 2023 a nosotros nos cambió la vida para siempre. Es una fecha imborrable que también él tendrá que llevar hasta la tumba”, remarcó la mujer.

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