Economía

ALERTA DE DEVALUACIÓN! FIEBRE VERDE

Argentina lidera el ranking de devaluaciones y estiman al dólar financiero en $160 para fin de año

La situación cambiaria en la Argentina sigue siendo compleja por la brecha entre el dólar oficial (inaccesible para el ahorro) y el paralelo (libre y legal, pero bajo amenaza oficial). Mientras que el crawling peg o deslizamiento suave del billete en el canal formal que hace el Banco Central dejó de ser efectivo por la disparada de los tipos de cambio alternativos, algunos piden que Miguel Ángel Pesce acelere la suba del spot.

Más allá de eso, que podría traer otras complicaciones, lo cierto es que tipo de cambio en la Argentina sube a un ritmo acelerado. De hecho, medido por el tipo de cambio que surge del contado con liquidación (CCL), Argentina lidera el podio mundial.

Según cálculos de GMA Capital, en el ranking de las monedas contra el dólar en 2020, el peso argentino es el que más se devalúa. La variación del tipo de cambio en lo que va del año en los distintos países es la siguiente:

1- Contra el peso argentino (medido por el CCL) el dólar sube 49,4%.

2- El billete verde contra el real brasileño trepa 39,3% (el viernes cerró 5,58 reales).

3-El tipo de cambio en Rusia (léase, versus el rublo) asciende 36%.

4-El dólar contra el peso mexicano se valoriza 32% en estos primeros meses del año.

5-La divisa estadounidense gana 23,4% versus el peso colombiano.

Claro que el tipo de cambio oficial (cómo se dijo, inaccesible para cualquier mortal) sube 11% en lo que va del este 2020, lo que refleja de alguna manera cierto «atraso» en la comparación con las monedas de la región.

El problema para la Argentina, además, es cómo se exacerbó la brecha entre el valor oficial y el paralelo. Tomando el CCL la distancia con el que «vende» el BCRA es del 68,5%. Si bien el contado con liquidación sube 50 por ciento este año, sumando lo que pasó en 2018 y 2019 ya casi trepa más del 85 por ciento.

Claro que la gran pregunta es hacia dónde se puede ir el tipo de cambio financiero y a cuánto se llegaría la brecha. En su informe semanal, Delphos Investment dice que -en base a algunos supuestos y simulaciones- el «contado con liqui» podría alcanzar un nivel de 140/160 pesos por dólar a fin de año.

«Si el ritmo de depreciación del tipo de cambio oficial permitiera elevar la cotización $80 para fin de año, entonces estaríamos hablando de un nivel de brecha de entre 75% y 100%», estima Delphos.

¿Es posible convivir con este nivel de brecha? La consultora cree que en un contexto macroeconómico como el actual sería factible hacerlo temporalmente.

«El enorme superávit comercial, la fuerte represión financiera actual, el bajo nivel de monetización de la economía (mucho dinero transaccional), los escasos pagos al exterior en concepto de deuda (ya sea por caer en default o por los nulos pagos de la propuesta realizada) y la nula demanda por dólares del turismo, entre otros, le permitirían al Gobierno llevar adelante una estrategia de acumulación de Reservas Internacionales (RRII) con escasos impactos negativos en el corto plazo», enumera.

El problema, obviamente, es que los exportadores perderían parte de su rentabilidad por la brecha, haciendo que no sea sustentable en el largo plazo.

Algo que podría despertar aún más la brecha es la situación de la deuda. Curiosamente, subió después de que Martin Guzmán presentara una propuesta unánimemente rechaza por todos los grupos de bonistas.

Emmanuel Álvarez Agis, el titular de PxQ y economista que estuvo cerca de ocupar un cargo en el gobierno de Alberto Fernández, dice que el mayor impacto de un default de la Argentina se sentiría en una ampliación de la brecha cambiaria.

Otros economistas, como Rodolfo Santangelo (el socio de Carlos Melconian) están preocupados por la mega emisión de pesos. «Cuanto más dure la cuarentena, más pesos habrá que emitir», dice.

Y esos pesos tienen un solo destino: el dólar paralelo. No ayuda en la lucha contra la moneda verde las tasas de interés bajas en pesos. El Banco Central, que quiere ahora revertir tibiamente la situación, se encuentra en una encrucijada. Los bancos ofrecen tasas del 26% o 30% con una inflación que se calcula en 50% este año. O sea, tasas 20 puntos por debajo del IPC esperado.

Esto se produjo por la fuerte baja de tasas de política monetaria del Central, que paga por las Leliq 38% anual. Nadie sabe cuál será la salida para que la brecha no se extienda un poco más.

Algunos, como el diputado nacional por Cambiemos Luciano Laspina (que además es economista) cree que la brecha cambiaria arriba de 70% es insostenible. Y por eso postula que el Banco Central debería abrir un mecanismo transparente de licitación para la venta de dólares financieros.

«Compraría dólares comerciales a 65 pesos y los vendería a $100, absorbiendo pesos para compensar el tsunami de emisión que viene», afirma. Todas ideas que, por ahora, no forman parte del menú oficial.

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