Policiales

En medio de un operativo policial para custodiar colectivos, asaltaron a dos taxistas

“Subieron drogados, me encañonaron y me hicieron ir hasta el final del barrio. Me robaron y se metieron al monte”, lamentó el taxista Julio Ortíz.

Tras unas primeras horas de incertidumbre, hubo acuerdo entre los funcionarios del área de Seguridad y los choferes de la Línea 17 para que dieran marcha atrás con la determinación de no ingresar a Los Chañaritos y a otros barrios del sur de la capital. La medida de fuerza se había dispuesto luego del violento asalto sufrido por el chofer Nelson Acosta en esa zona. Mientras cerca de las 11.30 se comenzaba a cumplir el pacto de que un uniformado acompañara los recorridos de cada unidad desde Colón y diagonal Sur, un grupo de delincuentes se adaptó a las circunstancias del momento y decidió asaltar a dos taxistas que ingresaban al barrio.

El domingo a las 5 Acosta fue atacado por delincuentes que le produjeron cortes en la mano y los brazos para robarle. La víctima, que acababa de iniciar su recorrido en una unidad de la Línea 17, fue asistida en un sanatorio y se encuentra fuera de peligro. Preocupados por los reiterados ataques en esa zona, la empresa decidió que ayer sus colectivos sólo llegarían hasta la esquina de Colón y Palavecino. La medida de fuerza se cumplió al menos hasta las 11, y afectó a usuarios de los barrios Manantial Sur, San Miguel, Papa Francisco y Los Chañaritos.

“Los delegados están haciendo las gestiones para solucionar esto. Es necesario contar con custodia policial en esa zona para poder continuar haciendo nuestro recorrido hasta el final”, explicó por esas horas Jaime Aguirre, encargado temporal de empresa, quien agregó que en la reunión los referentes de la firma dialogaron con el secretario de Seguridad, Luis Ibáñez y con representantes de gremio y de los empresarios.

ROBOS. Un taxista le informa a la Policía sobre el asalto que acababa de sufrir en la entrada a barrio San Miguel.

En ese contexto, hubo gente que debió caminar hasta 15 cuadras para subir al ómnibus otras personas recurrieron a los taxis. Los delincuentes, enterados de la situación pusieron la mira en los autos de alquiler.

“Da mucha bronca. Dos drogados subieron, me encañonaron y me hicieron ir hasta el final del barrio. Encima justo estaban montando el control policial y me amenazaron: ‘tocás la bocina y te quemo’. Llegaron a su destino, me robaron y corrieron al monte”, relató indignado Julio Ortiz, conductor de un Fiat Uno.

Lo mismo le pasó a Oscar minutos antes. Delincuentes subieron en su Fiat Palio y lo asaltaron en la entrada a barrio San Miguel, al final de calle Palavecino. “Me pusieron un cuchillo en el cuello y me llevaron a donde quisieron. Ya nada me sorprende, al menos la puedo contar; seguro estos delincuentes deben tener 17 causas abiertas”, le dijo a LA GACETA mientras les daba los datos físicos de sus agresores a dos efectivos que se habían acercado a asistirlo.

Temor en la calle

Daniel Córdoba, uno de los choferes más experimentados de la empresa, contó que él también lo apuñalaron cuando los colectiveros aún manejaban el dinero de la recaudación. “Hasta en el microcentro te roban. Pero en nuestro recorrido pasamos por varios asentamientos, donde hay gente de bien y de trabajo que lamentablemente convive con vecinos delincuentes”, explicó. También destacó que a la inseguridad la sufren choferes y pasajeros: “los abonados nos cuentan lo que viven. Las personas no van a la parada, esperan el colectivo en alguna casa”.

“El 17 llega siempre hasta la última manzana. Si esto seguía iba a afectar a muchas familias. Me alegro que se haya resuelto y que tengamos policías ahora. La inseguridad aquí es todos los días”, indicó Carolina Rodríguez, vecina que fue a Colón y Palavecino pensando que aún no había acuerdo.

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