Policiales

Volvía del trabajo a casa, intentaron robarle la moto y cuando descubrieron que era policía lo mataron de siete disparos en la Circunvalación

Un cabo de policía fue asesinado de siete disparos para robarle la moto en la avenida de Circunvalación.

“No le dieron tiempo para nada”, explicaron los investigadores. El homicidio en ocasión de robo se registró cerca de las 19 sobre la autopista de Circunvalación, a la altura del barrio Las Piedritas, en la capital.

A esa hora, el suboficial Ramón Sánchez, que prestaba servicio en la comisaría de San Andrés, regresaba a su casa de Laprida al 800. Fue sorprendido por un hombre que, al parecer, estaba esperando a otra víctima. Cuando descubrió que tenía uniforme y, sin mediar palabras, le efectuó varios disparos. Recibió dos balazos en las piernas (a la altura del muslo), en sus partes íntimas, en la ingle, en su mano derecha, uno en el abdomen (habría sido el que le provocó la muerte) y otro en el brazo.

“No tenemos dudas de que se dio cuenta que era un efectivo. Por eso salió a disparar a mansalva para evitar que respondiera el fuego”, señaló una fuente policial.
Los vecinos, al escuchar disparos, salieron a observar qué había sucedido. Encontraron a la víctima tirada en el suelo, moribunda, y que no le habían quitado el rodado, ni el celular.
Denunciaron la situación a dos motoristas que pasaban por el lugar. Los uniformados pidieron refuerzos y una camioneta oficial lo trasladó al Centro de Salud. Los médicos poco pudieron hacer para salvarlo y falleció minutos después.

 

Los vecinos alertaron a los efectivos que por la zona transitaban dos chicas y un joven de manera sospechosa. Informaron que los tres tenían mala fama en el barrio y que podrían estar vinculados al crimen.

El barrio Las Piedritas rodea uno de los ingresos sur-este de la capital. En minutos la zona se pobló de efectivos policiales, quienes realizaron rastrillajes para encontrar a los sospechosos, quienes tendrían antecedentes por delitos contra la propiedad.

El caso quedó a cargo del fiscal Carlos Sale, quien ordenó que la investigación sea realizada por personal de Homicidios, al mando de los comisarios Adrián Moreno, Miguel Carabajal, Diego Bernachi y Jorge Dib.

“Es un golpe muy duro para la familia policial. Se trata de un cabo que era conocido y respetado por sus compañeros”, resumió el jefe de la Unidad Regional Este, Fabio Ferreyra. “Cumplía con sus funciones en la comisaría de San Andrés. En principio estaba de franco y venía de realizar un trámite personal. Se dirigía hacia su domicilio”, agregó.

El cuerpo de este servidor público fue trasladado a la morgue para que se realizara la autopsia. Luego, será entregado a sus familiares. Ellos serán quienes definan su velatorio y su sepelio. Algunos policías confirmaron que será despedido con todos los honores.

Este es el homicidio número 52 en el año en la provincia. Es la víctima 14 en crímenes en situación de robo.

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